El peluquero francés es el título de la novela de Guido Rodríguez, ganadora del concurso de novela «Lidia Guanes». El autor conversa y ofrece un fragmento del texto.
Guido Rodríguez tiene una pluma periodística y literaria bastante ácida. Como todo escritor o escritora que se ha metido a ficcionar sobre personajes históricos se ha ganado el aprecio de unos y la antipatía de otros. Es el flamante ganador del I Concurso de Novela organizado por la Fundación Lidia Guanes». Se hizo con 3.000 euros, la publicación del libro y un viaje a Madrid para presentarlo. No es poca cosa, más todavía para nuestro medio.
-¿Cómo le llega este galardón para su labor literaria, además del importante, e inédito para Paraguay, premio en efectivo?
-Me viene muy bien porque, para hablar mal y pronto, estaba sogué.
-¿De qué trata la novela?
-Trata de las experiencias de un peluquero francés llegado al Paraguay en 1855, año en que llegó Elisa Alicia Lynch (entonces tenía 20 años), Ildefonso Antonio Bermejo (el editor de Eco del Paraguay, primera publicación cultural del país), y Francisco Solano Lopez a bordo del vapor Tacuarií, con un equipo de técnicos europeos. En 1855 llegaron también el almirante brasileño Ferreira de Oliveira con una flota de guerra, los colonos de Nueva Burdeos (hoy Villa Hayes) y se inauguró el Teatro Nacional (después municipal). Fue un año muy importante por varias razones, incluyendo los cambios que se produjeron en la imagen edilicia de Asunción, con la construcción de la casa del entonces general López en Palma y Nuestra Señora (entonces de la Catedral) y la de Elisa Lynch en Mariscal Estigarribia (entonces Fábrica de Balas). Además llego el peluquero francés Castaing, que publicaba anuncios en el Eco del Paraguay y el peluquero frances Jules Henry. Mi peluquero es una amalgama de historia y ficción.
Continuará