las ruinas jesuiticas de jesus y trinidad i

Las Ruinas Jesuíticas de Jesús y Trinidad, son parte del Patrimonio de la Humanidad, nominadas como tales por la Unesco.

Los jesuitas construyeron misiones denominadas reducciones, las cuales eran pequeñas concentraciones de población indígena a las cuales se hacía más fácil evangelizar, controlar y educar para que fueran autosuficientes. Los misioneros colonizadores y los indios guaraníes convivieron así por largo tiempo.

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En la convivencia diaria, era común ver por parte de los misioneros, actos de canibalismo, riñas, asesinatos y embriaguez, todo lo cual debieron ir controlando con una paciencia única. Incluso la hostilidad de los hechiceros que no querían renunciar a sus antiguas tradiciones, eran una amenaza constante para los misioneros.

Todas las huellas de aquellos tiempos se encuentran en los Departamentos de Misiones en Itapúa, entre los ríos Tebicuary y Paraná. Todas las reducciones del Paraguay fueron hechas por la Compañía de Jesús o Jesuítas, la cual fue fundada por Ignacio de Loyola en 1540.

La tarea de los misioneros fue bastante difícil, no sólo por los mismos indígenas sino debido a los paulistas, que se dedicaban a capturar y vender a los indígenas como esclavos, siendo ellos los responsables de destruir las primeras dos Reducciones de Paraguay.

La Primera Reducción Jesuítica del Paraguay
es la de San Ignacio de Guazú, que data de 1610 y está ubicada en la ciudad de San Ignacio de Misiones. Allí está el Museo más representativo de las misiones jesuíticas, con tallas de gran valor histórico.

La otra Reducción, Santos Cosme y Damián, que data de 1632, cuenta con un observatorio astronómico, un colegio y representa lo que fueron las reducciones, ya que todavía se pueden ver 30 pueblos jesuíticos en pie. La ciudad está sobre el embalse de la Represa de Yacyretá.

La Reducción Santa María de la Fe, que data de 1647, está ubicada en la ciudad de Santa María, cerca a la ciudad de San Ignacio. Se ve en ella un Museo de la época jesuítica de adobe. Las tallas que se ven ahí tienen un alto valor estético, místico y plástico.

Foto: Flickr